Técnicas de estudio: no todos aprenden igual
- Valeria Suárez Prioriello
- 11 feb
- 2 Min. de lectura
Las técnicas de estudio suelen asociarse a subrayar, resumir o repetir contenidos. Sin embargo, no todos aprenden de la misma forma, ni las mismas estrategias funcionan para todas las personas.
Comprender cómo aprende cada estudiante es clave para que el estudio sea realmente efectivo.

¿Por qué muchas técnicas de estudio no funcionan?
Muchas veces se aplican técnicas sin tener en cuenta la edad, el momento evolutivo, las funciones ejecutivas o los desafíos que presenta cada estudiante.
Cuando la técnica no se ajusta a la persona, el estudio se vuelve frustrante y poco productivo.
Técnicas de estudio y funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas influyen directamente en el estudio. Para estudiar de manera eficaz se necesita principalmente: planificación, organización del tiempo, atención sostenida, control de distracciones y memoria de trabajo.
Si estas habilidades están comprometidas, no alcanza con “poner voluntad”.
¿Qué hace diferente una intervención psicopedagógica?
Desde la psicopedagogía, las técnicas de estudio se trabajan de manera personalizada, teniendo en cuenta cómo aprende cada persona, cuáles son sus fortalezas, qué dificultades aparecen al estudiar y el contexto escolar.
El objetivo es que el estudiante aprenda a aprender, ganando confianza y autonomía.
¿En qué etapas son necesarias?
Las técnicas de estudio pueden trabajarse en casi todas las etapas, desde aproximadamente los 8 años hasta la adultez.
Nunca es tarde para aprender a estudiar de una forma más acorde a las propias necesidades.
No existe una técnica de estudio universal. Acompañar el aprendizaje implica comprender cómo aprende cada persona y ofrecer estrategias que realmente funcionen.
Si el estudio genera frustración o no da resultados, una consulta psicopedagógica puede ayudar a encontrar un camino más adecuado.



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